¿Qué es la nulidad matrimonial?

 

 

 

La nulidad matrimonial es aquel proceso mediante el cual las partes deberán demostrar que antes de contraer matrimonio existían motivos lo suficientemente importantes, que hicieron el matrimonio nulo.

Para iniciar dicho proceso no podrán los cónyuges actuar independientemente, siendo preceptiva la asistencia de Letrado.

En primer lugar acude al Tribunal Eclesiástico de tu zona y solicita una entrevista. En ese encuentro te darán toda la información necesaria y podrás preguntar todo lo que desees.

A grandes rasgos, estos son los pasos a seguir en el procedimiento de nulidad matrimonial:

– El abogado debe presentar demanda de nulidad ante el Tribunal Eclesiástico.

– Citación al Dubio (contestación a la demanda). Se citan a las dos partes y se les pregunta si están de acuerdo con lo que figura en la demanda

– Periodo de pruebas. El abogado presentará las pruebas y la listas de testigos.

– Confesión Judicial: es la declaración que deben hacer los cónyuges, siempre por separado

– Declaración de testigos. No siempre se solicitará testifical.

– Envío a peritos. No en todas las ocasiones.

– Conclusión y publicación. Oídas las partes y los testigos presentados y tenido el informe pericial si procede, habrá dos momentos claramente diferenciados:
* Conclusión: el juez da por terminada la investigación.
* Publicación: los abogados podrán hacer las alegaciones oportunas.

– Sentencia. Publicada la causa y tras informe final del Defensor del Vínculo, la causa será sentenciada.

– Se envía la causa y sentencia a otro Tribunal Eclesiástico para su ratificación.

Si el segundo Tribunal ratifica la sentencia se da la nulidad de una manera definitiva. El estado civil de las personas con nulidad matrimonial es el de soltero o soltera.

La Iglesia, como regla general, nunca anula un matrimonio si ya ha sido consumado, esto es, si se ha producido cópula y ésta no ha tenido lugar sin que medie engaño o…

Al Papa se le permite disolver el vínculo de un matrimonio sacramental rato pero no consumado, es decir, aquel celebrado y que, sin embargo, no ha podido consumarse, siempre que medie justa causa.

La Iglesiasí declara que fue nulo, esto es, que no valió el matrimonio que en proceso judicial eclesiástico se demuestre que se contrajo con alguna causa que lo hizo nulo o inválido. Y esto vale incluso para el matrimonio consumado.

Se considera nulo o inválido todo matrimonio contraído en alguna de las siguientes circunstancias:

Con falta de capacidad legal:

– No tener la edad suficiente.

– Existir ya un vínculo matrimonial anterior.

– Haber tomado voto de castidad o voto u Orden Sagrado.

– Por otros impedimentos no dispensables, o dispensables, según los casos.

Con falta de capacidad física:

– Impotencia perpetua, entendida como antecedente e irreversible.

 

Con falta de capacidad mental o psíquica:

– Enfermedad o deficiencias psíquicas que in capacitan para asumir los

compromisos o deberes matrimoniales (alcoholismo, drogadicción…)

Es nulo o inválido el matrimonio que se contrajo con falta de libertad externa por amenazas u otro tipo de coacción exterior que produzcan un miedo grave, o bien por falta de libertad interna causada por una serie de circunstancias que producen en el ánimo del contrayente una situación de confusión y condicionamiento interior.

Es asimismo nulo un matrimonio por falta de la debida forma canónica para su validez con el único objetivo de evitar los denominados matrimonios clandestinos.

 

Pese a lo que pudiera pensarse, el Tribunal de la Rota no interviene habitualmente. Al tribunal de la Rota sólo se acude si existe discrepancia entre los dos Tribunales intervinientes. Le corresponde en estos casos a la Rota dar el veredicto final. Sin embargo, en los casos de las nulidades matrimoniales, la Rota no interviene cuando dos Tribunales eclesiásticos sentencian una causa de manera favorable.

 

José María Alonso es abogado, miembro del Ilustre Colegio de Abogados de Málaga.

Fiscalidad del autónomo

Iniciar una actividad económica origina una serie de obligaciones fiscales.

Con carácter general, antes de iniciar una actividad económica deberá presentarse la declaración censal, a través de los modelos 036 ó 037.

Una vez iniciada la actividad, los ingresos recibidos por autónomos tributarán por el Impuesto sobrela Rentade las Personas Físicas (IRPF) por medio de pagos fraccionados y declaración anual.

Además el autónomo deberá cumplir las obligaciones relativas al Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), declaraciones informativas y demás obligaciones en función de las actividades que desarrolle.

  1. Declaración censal, modelos 036 ó 037

Se trata de la solicitud de inscripción en el censo de empresarios, profesionales y retenedores. Debe realizarse antes de iniciar la actividad.

El modelo 036, de declaración censal normal, será utilizado de manera general por cualquiera que desee causar alta en el censo de empresarios, profesionales y retenedores.

El modelo 037, de declaración censal simplificada, únicamente podrá ser empleado por personas físicas con determinadas condiciones (coincidir su domicilio con el de gestión administrativa, no estar incluidos en el registro de devolución mensual, no satisfacer rendimientos de capital mobiliario, etc.).

  1. Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE)

Se trata de un tributo de ámbito municipal cuyos sujetos pasivos serán personas físicas (autónomos), personas jurídicas (sociedades mercantiles) y demás entidades sin personalidad jurídica (sociedades civiles y comunidades de bienes).

Los obligados presentarán declaración de alta mediante el modelo 840 y consignar su cifra de negocios por medio del modelo 848.

  1. Impuesto sobrela Rentade las Personas Físicas (IRPF)

Los miembros de régimen de atribución deberán realizar pagos fraccionados de IRPF si realizan actividades económicas.

En el IRPF, los métodos de determinación del rendimiento de actividades económicas son dos:

–         Estimación Directa, con dos modalidades:

  • Normal (para empresarios y profesionales no acogidos a la modalidad  simplificada o a estimación objetiva y, en todo caso, si la cifra de negocios del conjunto de las actividades supera los 600.000 euros anuales).
  • Simplificada (para empresarios y profesionales cuyas actividades no estén acogidas a estimación objetiva, cuya cifra de negocios del conjunto de las actividades no supere los 600.000 euros anuales, no hayan renunciado a su aplicación y cuyas actividades no estén comprendidas en el método de estimación directa).

–         Estimación objetiva

               Aplicada a empresarios y profesionales que cumplan los siguientes requisitos:

  • Que sus actividades se encuentren recogidas enla Ordendel Ministerio de Economía y Hacienda y no rebasen los límites establecidos.
  • Que el volumen de ingresos no supere los límites (300.000 euros para las actividades agrarias y 450.000 euros para el conjunto de actividades económicas).
  • Que el volumen de copras en bienes y servicios del ejercicio anterior no supere los 300.000 euros.
  • Que las actividades económicas no sean ejercidas fuera del ámbito de aplicación del IRPF.
  • Que no hayan renunciado a la aplicación de este régimen.
  • Que no hayan renunciado o estén exentos del régimen simplificado del IVA.
  • Que ninguna actividad ejercida se encuentre en régimen de estimación directa.
  1. Impuesto sobre el  Valor Añadido (IVA)

Están sujetas las entregas de bienes y prestación de servicios en el territorio de aplicación del impuesto, siendo sujetos pasivos personas físicas, jurídicas así como entidades sin personalidad jurídica.

Existe un régimen general y varios regímenes especiales.

– Régimen general

Quienes realicen entregas de bienes o prestación de servicios repercutirán a sus clientes a los clientes al tipo impositivo que corresponda: normal (18%), reducido (8%) y superreducido (4%).

Si el periodo de liquidación es trimestral, el modelo 303 “Impuesto sobre el Valor Añadido Autoliquidación” se presentará entre los días 1 y 20 de abril, julio y octubre, excepto el correspondiente al último periodo de liquidación del año, realizado entre los días 1 y 30 de enero del siguiente año.

–         Régimen especial simplificado

Solamente podrá optarse por esta modalidad si el empresario o profesional tributa en estimación objetiva de IRPF.

–         Régimen especial de la agricultura, ganadería y pesca

Se aplica a titulares de explotaciones agrícolas, ganaderas, forestales o pesqueras.

  1. Otras obligaciones fiscales

La Leydel Impuesto sobrela Rentade las Personas Físicas contempla que determinadas personas deberán ingresar como pago a cuenta del impuesto personal del que recibe rentas, una cuantía preestablecida.

La obligación de retener se genera cuando las rentas son abonadas.

Las declaraciones pueden ser  trimestrales o mensuales:

–         Declaración trimestral.

Entre los días 1 y 20 de abril, julio, octubre y enero.

–         Declaración mensual.

Los obligados a presentar declaración mensual en IVA entre los días 1 y 20 de cada mes.

Además de las declaraciones mensuales o trimestrales, deberá presentarse la declaración anual informativa de retenciones en ingresos a cuenta entre los días 1 y 20 de enero del año siguiente.

  1. Declaraciones informativa

–         Declaración informativa de operaciones incluidas en los libros registro.

Los obligados tributarios que deban presentar declaraciones de IVA por medios telemáticos y opten por la devolución mensual deberán presentar el modelo 340.

–         Declaración anual de partícipes y aportaciones a planes de pensiones.

Si como promotor de un plan de pensiones se hicieran aportaciones a favor de los empleados, entre los días 1 y 30 de enero de cada año deberá presentarse el modelo 345.

–         Declaración anual de operaciones con terceros.

Cuando respecto de otra persona o entidad se hayan realizado operaciones que hayan superado la cifra de 3.005,06 euros en el año natural.

Se contempla sin embargo un gran número de supuestos en los que el profesional o empresario está exento.

Ganador del I Concurso de Microrrelatos sobre Abogados

MI PEZ

Mi piraña sabe derecho. En la soledad de su pecera, aislada del mundo, entre las escamas de su comida para peces le cuelo papel. El sabor de la tinta de pluma de abogado le entusiasma. Se me cría recia. Cada vez desprecia más comida de la suya por devorar papel. Noto el brillo de codicia en su mirada. ¡Lo que sabe! Tengo mi sistema. Le lanzo un trozo de papel con rúbrica. Si es zoquete el leguleyo, desprecia su escrito y yace en el fondo de la piscina hasta deshacerse. Si es buen abogado, lo devora con fruición asimilando cada letra. Siendo así la conducta de mi pez, yo voy a juicio tranquilo porque se que triunfo. Ayer la descubrí, su ojo agrandado por el efecto lupa de la pecera, con la mirada clavada en el bloque informativo del “Caso Malaya” que daban por TVE1, como si aprendiera. Inquietante.

José Julián Arias Garrido · El Puerto de Santa María (Cádiz)

¿Para qué sirve el Registro de la Propiedad?

Ante la necesidad de los nuevos propietarios de inscribir en el Registro de la Propiedad con los consiguientes gastos de inscripción, surge habitualmente esta pregunta por parte de nuestros clientes: ¿Para qué sirve el Registro de la Propiedad?

Pues bien, el Registro de la Propiedad tiene como finalidad dar publicidad a la propiedad de bienes inmuebles y a las obligaciones y derechos que recaen sobre ellos.

Son objeto de inscripción en el Registro de la Propiedad:

– Documentos públicos tanto notariales como administrativos.

– Documentos privados, en los casos previstos por la ley.

La inscripción en el Registro de la Propiedad no es una obligación, pero constituye una garantía para el propietario o para  el titular del derecho que recae sobre el inmueble, quien obtiene la seguridad jurídica de que lo inscrito en el Registro de la Propiedad se considera como cierto.

Además, la inscripción en el Registro de la Propiedad facilita la tarea de transmisión de los inmuebles, pues los datos relativos a descripción del inmueble, titularidad y cargas son de libre acceso público para aquellos que acrediten un interés legítimo.

La no inscripción en el Registro de la Propiedad supondría una no concordancia con la titularidad real del inmueble y con los datos catastrales.

El coste de la inscripción varía en función del valor declarado en el documento que es objeto de inscripción.

La consulta de los datos registrales se realiza a través de dos medios:

– La nota simple. Tiene un valor meramente informativo, si bien contiene todos los datos relevantes (descripción, titulares, cargas, etc.).

– La certificación. Es el único medio para demostrar fehacientemente el contenido de la inscripción y se encuentra firmada por el Registrador de la Propiedad.

Ambos documentos pueden ser solicitados a través de la página web de los Registradores: www.registradores.es